lunes, 7 de julio de 2014

Pénsares

Mantenerse al límite de la costumbre siempre influyendo y fluyendo como dinamita, como un escalofrio dentro de cera de vela hirviente. Y me pregunto la idea de raíz, de la cuestión y seguimiento entre todo y todos, como un gato y su cola, es un juego de saltos y busqueda entre tanta gente que va y viene, con esa programación neurolingüistica tan facil de manipular, con dedos de firmeza aguada y mirada esperanzadora, casi humilde ironico, pero, mantenerse al tanto de tanto que hay, me pone patas largas y naríz de resignación, me pone a saltar en fango y a elegir sí si o sí no.

Hasta hoy

Nunca escribí llorando, ni desmintiendo mis miedos, como hoy. Pensaba que vivir era más sencillo que era ella, su boca y sus manos.
Nunca imagine entre llanto sus pies sobre la baranda y el viento de muerte insinuado, hasta hoy.
Tampoco imagine con lagrimas sus labios sus ojos y su cuerpo hecho pedazos en la acera, como hoy.
Mas que matarse, matara mi esencia, las que tendre y tenia. Más que morir en piezas, va derramando mi tiempo y amargando los sorbos que creia que sentia que le daba, a su taza de gato gris o la roja de navidad.
Cuando veia estrellas pedia por ella por sus curvas por sus piernas, pero de nada valdrá si se desarman justo al saltar.
Si supiera que me bebo la paciencia de su boca, para saber que piensa su cabeza loca. Y que lea estas sucias letras cuando quiera saltar, cuando me quiera matar.
Nunca escribí llorando, pensaba en la vida con ella y nunca en ella sin vida o yo, como hoy
Nunca escribí temblando de miedo de frio y de dolor, tampoco soñe en futuros lejos de tierra y menos en tierra sobre ella.
Nunca pense en finales estando en sus brazos, ni rechaze su alma dentro de su corazón, ni viví tan cerca lo que es amor.
Pero las esquinas del cuarto van a relatar lo nuestro, rabia, desesperación, todo junto debajo de las cuatro astas del ventilador.
Nunca escribi llorando lo que dolia perder la razón de estar en su puerta temprano mientras salia el sol, hasta hoy.

martes, 1 de julio de 2014

Dispare


Le dispare, hubo fuerte olor a sangre y a perdón, supuse que suplicaba para no ir al infierno, incluso me pregunte si yo iría al infierno, pero yo nunca creí en ese lugar, el caso es que dispare, aun estaba el sonido del proyectil rompiendo la brisa, recuerdo que hacia algo de frio, pero, el frio se me quito, justo después de disparar, deje de sentir el odio hacia aquella mujer luego de jalar el gatillo, como si junto con la bala se fuera mi alma, también recuerdo que luego de que romper su piel con fuego, la amé, siempre la amare, pero solo lo supe al disparar, si eso lo recuerdo, le dispare...

lunes, 7 de abril de 2014

Una armadura.

Para salvarme los huesos.
Para mantenerlos unidos.
Para sangrar por dentro.
Para estar unido a mi alma.
Para documentar mi piel.
Para ingerir los deseos.
Para comer menos.
Para para reducir el peso, de la espada, de mi espalda.
Zapatero de hierro, me hizo descalzo.
Para andar desnudo, y titilar de noche.
Con casco de oferta y grabado mi nombre. Para luchar más seguido sin desgastar los puños.
Para descontar los años para montar caballo.

viernes, 4 de abril de 2014

De noche.

Si uno por la noche se respira, ve gatos en el techo, zapatos en la ventana, llagas en la almohada, será el insomnio, o los humos o la musica.
Si uno de noche se inspira escucha los grillos y las ratas.
Si no puede uno dormir piensa en llorar, en cabezas en talones.
En suspirar de la agonía, escupirle a los alientos, salir corriendo.
Si por la noche no puede uno dormir se inventa el sol, la brisa y las espinas.
Se inventa la compañía, la alegría y apatía.
Se te olvida el calor de la noche vacía, tu cabeza y la mia, lo pensé mientras dormía, tus dedos están rotos y la ventana y las nubes y las persianas.
Se derrocha energía, me gusta pero no me arrodilló al próximo tren.
Si de noche uno no concilia el sueño debe escribír estornudos dolidos.

martes, 1 de abril de 2014

Mientras

Por ahora mejor nos calmamos.
Por ahora mejor nos tocamos.
Mientras tanto nos vemos, por ahora mejor nos dañamos.
Por este tiempo mejor nos quejamos, nos vamos, nos quedamos.
Por ahora mejor viejos verbos, mientras juguemos con tierra.
Por ahora te veo bailar, mientras tanto enloquecere frente al bar. Por lo visto he cavado huecos. Mientras tanto pasa el tiempo.

Cuando

Cuando me dices adiós
Cuando me pides que pare
Cuando te tapas la cara
Cuando se atasca en embrague
Cuando se llena mi mano
Cuando no quieres que acabe
Cuando me enseñas tus encias
Cuando planean las nubes
Cuando te acabas en versos
Cuando se humillan las plantas
Cuando se quema el café
Cuando se inundan las calles
Cuando ladran los perros
Cuando te vas del infierno
Cuando se pintan los ojos
Cuando callan los ciervos
Cuando gritan los ciegos
Cuando  se acaba el invierno
Cuando me acabas el pecho.